Numerosas veces me invitaron a participar en el Club de Periodistas y en La Tertulia del Chivo Castillo y siempre me resistí debido a la equivocada idea de tener que dedicar tiempo al ocio y esparcimiento cuando los periodistas siempre tenemos tantas cosas que aprender.
Y las cosas buenas del periodismo se aprenden al lado de los que más saben y sin temor a exageraciones, debemos ver como Platón, uno de los filósofos más importantes de la historia, aprendió un montón de su maestro Sócrates. La relación entre estos dos es bastante fascinante. Imagina a un joven Platón escuchando a Sócrates en las plazas de Atenas, discutiendo sobre la vida, la justicia y el amor. ¡Eso debe haber sido todo un espectáculo!
Sócrates era el rey de la mayéutica, que es una técnica para hacer preguntas y llevar a la gente a descubrir la verdad por sí misma. Platón se quedó impresionado con esta forma de pensar y empezó a cuestionarse todo. Aprendió que el autodominio es clave; si no controlamos nuestras pasiones, ¿cómo podemos ser justos o virtuosos? Esa idea de que tenemos que conocernos a nosotros mismos también fue fundamental. Sócrates siempre decía: «Conócete a ti mismo», y Platón tomó esa idea y la convirtió en parte esencial de su filosofía.
Con esa idea me aproximé primero a los amigos de La Tertulia del Chivo y encontré que el gran maestro de todos, es Domino “taquito” Tamariz. Si, de taquito va soltando anécdotas, fechas, nombres y pasajes de la historia que a ratos ayudan a entender lo que puede estar pasando ahora.
La historia, finalmente, es la sucesión concadenada de hechos registrados diariamente por los periodistas, detectives que viven siempre buscando pistas para entender cómo ocurrió lo sucedido.
Imagina que están armando un rompecabezas gigante, donde cada pieza representa un pedacito de información recogido de distintas fuentes. Para esto, no solo se aferran a viejos libros y documentos; también cuentan con la ayuda de policías y fiscales.
La antropología añade otra capa de profundidad. Ellos estudian las costumbres, creencias y estructuras sociales de las sociedades y permiten tener una visión más completa y rica, ya que pueden ver cómo las personas interactúan en su entorno y cómo sus tradiciones moldearon su mundo.
Entender lo que sucede en el país requiere más que de historiadores de investigadores del presente, periodistas como los que conversan con Tamariz, para encontrar respuestas que no vemos en los diarios, ni en la TV y no escuchamos en las radios, es ese algo que le está faltando al periodismo de estos días.
No es solo ocio y esparcimiento lo que encontré en La Tertulia, es una suerte de post grado del periodismo, una especie en vías de extinción.