Quiere decir que no se distrae ni busca distraer a nadie con explicaciones que abordan asuntos secundarios, va directamente a la médula del tema, a lo esencial a lo que nos convoca.
Cuando alguien dice que no se anda con chiquitas, está comunicando que no quiere perder tiempo en detalles que poco aportan a la conversación o al asunto que se está tratando. Y la verdad, eso es algo que todos apreciamos,
En nuestra vida diaria, esta forma de comunicarse nos ahorra tiempo y energía. En lugar de enredarnos en palabras vanas, podemos centrarnos en lo que realmente importa. Esto es especialmente útil en ambientes laborales, donde cada minuto cuenta.
Pero también es esencial en nuestras relaciones personales; saber expresar lo que sentimos o pensamos sin dar rodeos puede evitar malentendidos y hacer que las conexiones sean más auténticas