Significa ensañarse con una persona que por alguna razón ha caído en desgracia y en esas circunstancias no faltan aquellos que aprovechan el momento para cobrarse pequeñas revanchas, se deleitan tratando de causar mayor daño a quien no está en condiciones de defenderse.
Hacer leña del árbol caído es una forma cobarde de agresión sin límite, de odio irracional, de crueldad, salvajismo y brutalidad.
Cuando una persona de pronto deja de ser autoridad, algunas veces queda a merced de quienes usan esta circunstancia para causarle algún daño a quien en su momento no lo sirvió como esperaba.
Hermanos, si alguno fuere sorprendido en alguna falta, vosotros que sois espirituales, restauradle con espíritu de mansedumbre, considerándote a ti mismo, no sea que tú también seas tentado Gálatas 6.1