Ese premier quiere aparentar estar muy firme en su cargo, pero hay algo que me hace pensar que solo está prendido con alfileres.
Decimos prendido con alfileres algo que es inestable, poco seguro, puede caer en cualquier momento.
El origen seguramente tiene que ver con una sastrería, donde provisionalmente colgaban trozos de tela en los maniquíes hasta que encontraban el color o tamaño adecuado, el que mejor calzaba en ese lugar.
Los ministros, por lo general, están prendidos con alfileres debido a que resultan ser las válvulas de desfogue de gobiernos asfixiados por las circunstancias.