Desde hace algunos meses, que pueden ser años, me dedico a explorar el origen de los dichos cuando me entero que por ejemplo decimos hay que poner las barbas en remojo y el origen tiene que ver con bardas, que son muros que separan las propiedades rurales.
Los dichos forman parte de nuestro lenguaje cotidiano, los incluimos en la conversación todo el tiempo, a cada rato, debido a que facilitan la comunicación, ayudan a explicar situaciones, adornan el idioma, no significan necesariamente lo que señala el diccionario de la Real Academia de la Lengua, son metáforas y permiten entender más rápido aquello que estamos diciendo.
Aparecen en poemas, en la Biblia, las novelas, los discursos, las sermones y en las aulas, en la propaganda, los murales, las pancartas, periódicos y revistas, en las conferencias magistrales.
Son tan comunes que no nos percatamos cuántos conocemos y usamos a diario y seguramente le sucederá como a mí cuando comencé a investigar y encontré una cantidad que me empujó a intentar un inventario, como una simple idea de ayudar a conocernos a nosotros mismos.
Resultó un libro que acabo de publicar con ese mismo nombre “El origen de los dichos”. Por ahora no lo voy a colgar en Amazon y me encargaré personalmente de su venta a 20 soles en Lima, mientras en Tacna lo hará mi colega Juan Carlos Sarmiento tlf. 952 323 043.
En Ilo Mario Rospigliosi tlf. 953 961 776
En Trujillo Biagio Di Leo tlf. 962 690 499
En Ayacucho, César Quincho tlf. 954 808 370
En Cajabamba Luis Obeso tlf. 999 393 620
En Desaguadero-Puno Ronald Cachuachía tlf. 935 348 525
En Chimbote 974 870 369
En Lima 992 764606