Hace 50 años, el 5 de febrero de 1975 murieron en Lima más personas que todas las que murieron durante semanas de enfrentamientos con policías y militares a la caída del régimen de Pedro Castillo.
La cifra oficial reconoció 86 muertos, 155 heridos y más de mil detenidos. Se sospecha que fueron muchos más, pero en ese tiempo de dictadura no había manera de conocer ni mucho menos contradecir al gobierno.
Rodo lo que sucedió está minuciosamente narrado en el libro “El señor de los incendios” de Elmer Olórtegui, “El paiche” quien narra relatos del abogado trujillano Manuel García Torres. El libro fue escrito desde la A hasta la Z por Elmer Olórtegui y hago la precisión a instancias de mi gran amigo, contertulio y colega Luis Padilla a quien agradezco la corrección. García Torres es el personaje central de la obra.
Recomiendo “El señor de los incendios” a quienes quieran conocer lo que sucedió el 5 de febrero.
Insisto en la necesidad de contar a las nuevas generaciones lo que significó la dictadura de Velasco Alvarado que repito, sobre la que existe una idea deliberadamente equivocada.
Si bien a fuerza de balazos consiguieron apaciguar el descontento popular, el 5 de febrero reveló el temperamento de una población cansada de abusos y falta de libertad.
Pasaron pocos meses y la dictadura socialista de Velasco fue derribada por los mismos militares que la apoyaban. Francisco Morales Bermúdez acabó con el experimento comunista y por esa razón que se convierte en enemigo de los rojos, pero esa es otra historia que merece ser contada.