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jueves, abril 3, 2025

30 DE AGOSTO

Solamente una vez hablé con el general Francisco Morales Bermúdez Cerruti, presidente entre 1975 y 1980. Fue cuando acababa de dar el golpe contra Velasco Alvarado y se disponía a subir las tres gradas de una pequeña escalinata para instalarse en el Jet Lear que lo llevó de Tacna a Lima, el 30 de agosto de 1975.

  • Soy periodista, le dije, por favor unas palabras.
  • ¿Cómo? ¿aquí también?, respondió sorprendido.
  • Disculpe, pero en la sala había muchos periodistas y no pude escuchar lo que declaró.
  • ¿Tú eres de Tacna? preguntó.
  • Si, del diario Correo, respondí.
  • Dile a la gente de Tacna que esté tranquila, se trata solo de un relevo institucional, estamos comenzando la segunda fase de la revolución, resumió…vamos a profundizar la revolución para avanzar y consolidar con todos los cambios que necesita el país.

Había burlado todos los cordones policiales y militares y me paré junto a esa escalinata, con la certeza que tenía que pasar por ahí. Yo vestía terno gris y fácilmente podía ser confundido como un elemento de seguridad. Nadie me detuvo cuando enrumbé a esa ubicación, mientras el nuevo presidente atendía a una nube de periodistas que me impidió escuchar lo que estaba diciendo.

  • Voy a regresar a Tacna y podremos seguir conversando, dijo apurado, quería llegar rápido a Lima.
  • Está bien general, que le vaya bien, suerte y buen viaje.

Nos estrechamos la mano y me palmoteó el hombro antes de subir las gradas del pequeño avión para levantar un brazo en señal de despedida y de victoria.

Eso de burlar a la policía fue lo más peligroso que hice en mi breve periodo de reportero. Poco tiempo me tocó cubrir comisiones en la calle, desde muy temprano me relegaron a un escritorio sin más entretenimiento que una máquina de escribir.

Morales Bermúdez se quedó cinco años en el palacio de gobierno, profundizó la reforma agraria al reducir las áreas expropiables y desmontó el Sistema Nacional de Movilización Social (SINAMOS), el centro neurálgico de los comunistas que se encaramaron en la revolución y motivaron los mayores destrozos imaginables a la economía nacional.

Llamó a una asamblea constituyente que presidió Haya de la Torre que cambió por completo el ordenamiento jurídico del país y convocó a elecciones generales, que por segunda vez ganó Fernando Belaúnde Terry y Acción Popular.

Es uno de los personajes, como varios que tenemos en el Perú, que ayuda a identificar la ideología, la inclinación política de las personas, según lo que opinan de él. Fue un felón dicen en la izquierda poniendo en boca de Basadre el calificativo y nos devolvió la democracia opinan en la derecha, gracias a que le puso fin al experimento del socialismo castrense que encabezó Velasco Alvarado, inspirador de Hugo Chávez, el que destruyó Venezuela.

 

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FRANCISCO SAGASTI

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